Opinando Venceremos: Con un par de pelotas... y la cara partida
martes, 15 de diciembre de 2009

Con un par de pelotas... y la cara partida

Podría ser el título de un spaghetti-western, pero no. Es la historia que le ha pasado a 'Il Cavaliere' Silvio Berlusconi en la última semana, que todavía se recupera del semejante hostión que le propinó ayer un fanático con cierta deficiencia mental.

Lo cierto es que cualquier cosa que diga o digan de Silvio no pasa desapercibida. Como tampoco cualquier cosa que haga o le hagan. Así que cuando se definió a sí mismo como un hombre “con un par de pelotas”, sabía perfectamente a lo que se arriesgaba. A que cualquier caverna de estúpidos mocosos la tomen contra él. Sí, estúpidos, pero él no ha sido menos.

Nada, absolutamente nada, justifica el uso de la violencia. Y este caso no es menos, obviamente. Pero la política italiana siempre ha estado muy influida por los principios maquiavélicos; el fin justifica los medios. Y matar al tirano está justificado porque es tirano y así se le priva de su poder absoluto.

Y esa es la figura que constituye Berlusconi: la tiranía en Europa. Un tío que modifica las leyes a su antojo para quedar impune de los delitos que comete, que tiene el monopolio de los medios de comunicación italianos completamente concentrados en su persona, y que utiliza dinero de los ciudadanos para fiestas privadas con jovencitas incluso menores de edad. Yo, personalmente, todavía me pregunto qué hace Berlusconi adherido al movimiento de la derecha. Pero, lo peor, ¿por qué la izquierda lo hace tan rematadamente mal y no consigue ganarle?

La izquierda italiana es una completa incógnita. No existe y ni está ni se le espera. Y puede que eso, unido a que no existe una alternativa de derecha relativamente fuerte a Berlusconi (toda, absolutamente toda la derecha está en su partido, desde liberales a fascistas, pasando por un partido socialista cristiano), sea el gran problema que tiene Italia. Grosso modo, el mismo que padece España: gobernantes ineptos, pero con una oposición prácticamente inexistente. Pero todavía con un carácter más acusado.

Después de todo, parece que alguna gente le tenga ganas a Berlusconi. Pero no hace bien éste en escudarse en el victimismo y en echarle la culpa del ataque a la izquierda, porque la agresión ha venido de manos de un desequilibrado que lleva diez años en tratamiento. De todos modos, no puede quejarse: no será la izquierda, pero el que la sigue la consigue. Y donde las dan las toman.


3 Comentarios:

RAMPY dijo...

Se puede decir más alto, pero no, más claro.
Un buen post. Mis felicitaciones.
Un rampyabrazo

Javier dijo...

Independientemente de la actitud chulesca y casi dictatorial de Berlusconi, hay que tener mucho cuidado en no calentar más el ambiente (ya lo está bastante). Ayer vi comentarios en TV que justificaban el "manporro".

Un saludo

Delfin Córcoles dijo...

El problema de fondo es que la izquierda está más que contenta con lo que le ha pasado a Berlusconi y a Tertsch y además lo está justificando.

El problema de fondo es que es una vuelta de tuerca en la crispación contra todo lo que no sea su secta.

Si ahora aceptamos sin más lo que le ha pasado a estos dos señores, después no podremos quejarnos de lo que nos pase a los que no pensamos como ellos.

Saludos.