lunes 16 de noviembre de 2009

En un mundo libre

Larga ausencia bloguera. En parte por varios exámenes seguidos que he tenido, y en parte porque la gripe sobrevoló mi cuerpo. Pero vuelvo justo una semana después del aniversario de la caída del muro de Berlín.

Sin embargo, en el capitalismo moderno instaurado – esa especie de sistema mixto que ya ha fracasado en varias ocasiones, ideado por Keynes – quedan bastantes muros por derribar. Entre ellos uno muy importante, del que hablaba hace un poco de tiempo: la inmigración ilegal. Y, sobre todo, sus consecuencias.

El tema se trata de manera más o menos decente (para ser una co-producción de TVE y Canal +) en la película En un Mundo Libre. Una película que tiene un trasfondo tramposo, ya que incita a echarle la culpa de la situación al capitalismo, cuando lo que surge ahí es una forma de intervencionismo. No obstante, deja entrever una solución netamente liberal: la libertad de circulación.

Por otro lado, el gran hilo argumental de la película es algo íntimamente relacionado con el libre mercado: la ocupación de una demanda por parte de un emprendedor. En el caso de la película, se trata de una agencia de trabajo temporal para inmigrantes legales, aunque luego aumente sus miras hacia otros campos (ilegales). ¿Está bien hecho? Realmente, se da una oportunidad a gente que no la tiene. No hay mucho de malo en ello.

El problema de la película es cuando empieza a mezclar conceptos. Porque la culpa de que sea un Estado el que decida qué es persona o qué no, no es culpa del capitalismo. O al menos no de un sistema de libre competencia, que debería de ser lo mismo. En “un mundo libre”, como bien reza la película, todos somos individuos desde el momento en el que nacemos. Sin mayores contemplaciones y sin tarjetas de identidad que todo lo compliquen.

Lo que más merece la pena es ver la evolución que sufre la protagonista principal. Ahí se vuelve a demostrar aquello de: el poder corrompe, el poder absoluto corrompe absolutamente. Así, por culpa de la intervención de un estado, esta mujer acaba por tener el poder absoluto de toda una comunidad. Y se acaba corrompiendo...

Recomiendo a todos que la veáis. Es bastante interesante, pero le conviene aclarar conceptos. No consigue su finalidad principal, que es hacer una fuerte crítica al capitalismo.

3 Comentarios:

Ramón_Lozano dijo...

Es una película bastante interesante, donde lo que más importancia cobra es la evolución de la actriz protagonista. De todas formas hay que andar con cuidado porque, como dices, pretende ser más una crítica al capitalismo que otra cosa, sólo que confunde los términos. Tampoco hay que extrañarse, pues la firma Ken Loach, siempre muy social, muy comprometido y sobre todo adoctrinante.

Saludos

POLIDORI dijo...

Que realmente no consiga hacer una fuerte critica al capitalismo da exactamente igual, la venderán como tal sin importarles lo mas mínimo la realidad.

¡Es la propaganda!





John W.

Fonseca dijo...

Ken Loach es un hombre obsesionado con Thatcher. Ha basado todas sus películas y su prestigio festivalero en eso...


FOnseca