lunes 9 de noviembre de 2009

Derribemos muros, hablemos de libertad

Nueve de Noviembre. Seguro que esta fecha es muy conocida. Uno de los acontecimientos más importantes de la Historia tuvo lugar el 9 de Noviembre de 1989: la caída del Muro de Berlín. El fin del totalitarismo más abyecto y retorcido se simbolizó con la caída del telón de acero. Veinte años después de aquello cabe preguntarse en qué medida somos más libres.

No voy a negar que el acontecimiento en cuestión marcó un antes y un después en la Historia humana, porque negar evidencias me parece una idiotez. La caída de un régimen tan sanguinario y cruel como la URSS tiene que celebrarse siempre. Todos los años, sin excepción. Porque supuso el levantamiento de unos individuos libres contra el colectivismo; no de una colectividad.

Ahí fue donde se vio que el comunismo cae por su propio peso. Un sistema inalcanzable, inaplicable a la vida real, que promete lo que no puede hacer, y que de manera progresiva anula a los individuos y su capacidad de decidir; un sistema que es popular porque promete. Promete utopías que todos creen, pero que no se pueden llevar a cabo. De ahí que caiga sobre su propio peso: la economía comunista no se puede mantener durante muchos años. Por eso en el propio comunismo se han buscado otras vías, hasta terminar abriéndose comercialmente.

Aunque tampoco hay que menospreciar la labor que hizo EEUU, y sobretodo Ronald Reagan, que, al lado de Mijail Gorbachov, ayudaron al proceso de desintegración de una de las peores dictaduras que han existido sobre la faz de la Tierra.

El propio Reagan fue el que acuño aquella mítica frase, debajo del Muro de Berlín: “Tear down this wall”. Lo que se traduce como: “derribemos este muro”. Y al final se derribó. Fue con ese gran discurso, en el que el ex-presidente hizo gala de su gran capacidad de comunicación, con el que empezó la caída del Muro de Berlín, y, por ende, el triunfo de los valores de la libertad occidentales.

Sin embargo, 20 años después la libertad está más que amenazada en Occidente. La cultura de papá Estado representa una gran amenaza. El estado se expande a pasos agigantados y controla a una masa potencial de individuos. No es una peli futurista, desgraciadamente.

Por eso veinte años después tenemos que seguir derribando muros. Todo con tal de ganarnos la libertad individual. Porque, como dijo John Locke una vez, “la razón por la que los hombres entran en sociedad es para preservar su propiedad”.


"Derribemos muros, hablemos de libertad" es el eslogan de NNGG de Valladolid, ideado por mi colega Fonseca.

7 Comentarios:

Delfin Córcoles dijo...

Desde el 09-11-1989 ha aumentado la libertad en los países que antes formaban la URSS en niveles insospechados en ese momento, pero han descendido, aunque casi imperceptiblemente si cuantitativa y cualitativamente, en el entonces llamado mundo occidental.

A la caída del "Muro de Berlin" ayudó fundamentalmente también el Papa Juan Pablo II centrando su trabajo en Polonia y Margaret Thatcher.

Gorbachov fue poco mas que un zascandil que no supo que hacer y que por lo menos no estorbó al quedarse inmóvil.

Atreides dijo...

Delfín, no fue el Papa ni mucho menos Thatcher (ella se negaba a aceptar la unificación de Alemania). La orden vino claramente de Gorbachov, pero no precisamente porque quería dar libertad, sino porque no le quedaba otra. Posiblemente, los pueblos tampoco habrían aguantado más tiempo, vivían en una miseria total, con unos funcionarios comunistas privilegiados.
¿Gorbachov inmóvil? No sabes lo que dices.
Ahora los polacos se atribuyen la hazaña. Cierto que empezaron a rebelarse contra el régimen comunista, pero tanto como ser los que derribaron el muro, me parece una osadía.
El derribo del muro fue en todo caso un hecho significativo y necesario y dio libertad, una libertad que muchos en el este de Alemania no parecen aceptar de buena gana añorando su sistema opresor y mitificándolo hoy, 20 años después.

Muy acertada la valoración de que en Occidente ha disminuido el grado de libertad respeto al período anterior a 1989.

Fonseca dijo...

Lo curioso es como la izquierda también pretende apuntarse al carro de "los que derribaron el muro" cuando fueron ellos los que de forma directa o indirecta ayudaron a que se mantuviera firme durante más de dos décadas.

Cuando caiga Castro dirán lo mismo de Cuba. Resultará que Fidel en realidad no era de izquierdas.

Gracias por sacar nuestra campaña. Te debo una caña.



Fonseca

José Mateos dijo...

“la razón por la que los hombres entran en sociedad es para preservar su propiedad”

Jo, qué bobada.

Natalia Pastor dijo...

Lo terrible, es que hay aún individuos de diverso pelaje y condición que no han asumido que no sólo cayó el Muro de manera estrepitosa, si no que se derrumbó el comunismo, esa lacra que costó a lo largo del siglo XX cien millones de muertos.
Que individuos como el tal Centella anden a estas alturas con el puño en alto y reclamando una nueva Revolución y loando a Castro y a Cuba, debería ser objeto de tratamiento siquiátrico,camisa de fuerza e internamiento en una carcel de Matanzas,allí en la isla caribeña, para que estos peinaovejas probaran en sus carnes las virtudes del comunismo.

Afíliate y Vota dijo...

Lamentablemente aún quedan muchos muros que derribar... algunos más cerca incluso de lo que podríamos imaginar.

Anónimo dijo...

Estamos a pocos días de las elecciones de nuevo en la usc... ¿qué te parece como está el panorama con las asociaciones que hay en las facultades importantes (derecho, políticas, historia, económicas?

POST YA!!!